Departamento de Chalatenango

Chalatenango es el valle de las aguas y arenas según el origen de su nombre, es un departamento de clima fresco y de las artesanías que han recorrido el mundo.

En el siglo XVI, cuando los españoles invadieron el lugar encontraron tres etnias indígenas: los pipiles de origen Nahuat, que habrían llegado a fines del siglo XV; Los Chortís, de descendencia Mayoide, que ocupaban la parte central y occidental del departamento, y los Lencas que se ubicaban en el oriente.

Catedral de Chalatenango

El nombre de Chalatenango fue dado por los pipiles y lo forman tres vocablos “chal” o “shal”; arena; “at”: agua, río, y “tenango”: valle. Significa: “valle de aguas y arenas”. Citalá y Tejutla son poblaciones de origen Chortí; Arcatao y Potonico son otras ciudades y con nombres lencas.

En un principio, las poblaciones lencas no querían ser dominadas por los españoles. En 1537 lucharon contra los invasores al mando del cacique lempira, de Honduras. En 1786 el Departamento fue parte de la alcaldía mayor de San Salvador.

Como el departamento en aquel entonces no tenía tantos habitantes, en 1791 el Barón de Carardolet, Capitán General del reino de Guatemala, ordenó la repoblación del lugar con familias que trajo de la provincia de Galicia, España.

Para 1807 contaba con cuatro pueblos de indios, 20 aldeas de ladinos, 34 haciendas y 40 ranchos, en donde habitaban 12,151 personas; 500 eran españoles, 1,822 indígenas y 10,829 ladinos o mestizos (unión de español con indio). Y es por eso que en Chalatenango es bastante común ver gente blanca, debido a su descendencia española.

El departamento de Chalatenango fue fundado el 14 de febrero de 1855, con cabecera departamental en la villa del mismo nombre. El 24 de enero de 1871, la villa de Chalatenango alcanzó el título de ciudad, durante la administración del Dr. Francisco Dueñas.

Entre Ríos

En 1969 se dio en su territorio la llamada “guerra de las 100 horas” con Honduras, y en 1986, en la ciudad de La Palma se realizó el primer diálogo entre el gobierno y la ex guerrilla.

Este departamento se encuentra bañado por los ríos Lempa y Sumpul, Nunuapa, Gualchoco, Metayate, Talquezalapa, Grande de Tilapa, Azambio, Tamulasco y Gualcuquín.

Las geotérmicas del cerrón y la “5 de Noviembre” son las más grandes del país y se encuentran en las fronteras del departamento de Chalatenango.

El cerrón tiene una superficie de 135 kilómetros cuadrados. La “5 de Noviembre”, también conocida como “Chorrera del Guayabo”, tiene una extensión de 19 kilómetros cuadrados.

El Río Lempa traspasa la zona de norte a sur y sirve de límite natural entre Chalatenango, Santa Ana, la Libertad, San Salvador y Cabañas. La longitud que recorre dentro del departamento es de 129.5 kilómetros, casi la mitad de la longitud total en el país, que es de 325 kilómetros.

Los Ríos grande de Tilapa, Azambio y otros nacen al norte de la ciudad Chalateca y bañan la mayoría de los municipios que se ubican en esta zona.

Casi todos desembocan en el río lempa y a la vez proveen agua a los ríos más pequeños.

Centros turísticos en Chalatenango

Esta población cuenta con balnearios, ríos y cerros, impregnados de todas las bellezas naturales que se necesitan para divertirse y pasarla bien.

Turicentro Agua Fría

El nombre proviene de las bajas temperaturas de las aguas, que oscilan en los 25¼ c. Se encuentra al norte de la ciudad de Chalatenango, a una altura de 450 metros sobre el nivel del mar.

El Turicentro Agua Fría cuenta con una extensión de 42 manzanas. Fue inaugurado en marzo de 1977 y en la actualidad se divide en dos zonas principales: área de piscinas, una para adultos y otra para niños y una de recreación.

En la segunda zona se ubican los desvestideros, un amplio restaurante o rancho que sirve comidas típicas y un salón de usos múltiples para todo tipo de actividades y reuniones familiares.

Arqueología

Chalatenango es también nido de algunos hallazgos arqueológicos que recuerdan nuestros antepasados indígenas.

Los municipios de Chalatenango, El Paraíso, Concepción Quezaltepeque y San Isidro Labrador fueron poblaciones indígenas que dejaron su huella en edificios monumentales, así como en pequeños montículos que miden desde los 50 centímetros hasta cinco o seis metros de altura y otras muchas piezas que ahora se encuentran en el Museo Nacional “David J. Guzmán”, ubicado en la ciudad de San Salvador.


1 comentario

  1. reus dice:

    me ayudo en la tarea,gracias…

estadisticas